domingo, 22 de febrero de 2009

EL PARASITISMO MINA EL PODER DE UNA NACIÓN

La epidemia de parasitismo está asolando al mundo entero. Casi todos aspiran a que se les dé algo a expensas de otro, y ese otro es el gobierno. El Estado no es otra cosa que un gran conjunto de individuos y está sujeto a las mismas limitaciones que sus componentes. Al Estado se le exige que suministre más servicios y mayores beneficios pero para ello ha debido aumentar los impuestos. Nadie puede obtener algo por nada. Todo el mundo carga con parte de la deuda pública porque todo el mundo paga impuestos, directa o indirectamente.Se dice que en ningún país existen ricos suficientes para poner al gobierno en capacidad de atender a los gastos públicos a expensas de ellos.Lógicamente, se parte de la base de un reparto de la riqueza, que en el sistema capitalista dista de ser equitativo. La prueba la ofrecen las estadísticas al respecto.Existe una solución, que a todas luces devela su relevancia y se refiere a la organización social comunitaria, con una real participación ciudadana y control en la producción a través de un estado que, basado en el fin del bienestar social universal, brinde desde los organismos competentes en la materia, el necesario lugar para dicha participación, que implica también participación en los beneficios.
Publicado por Reinaldo José Enríquez Bavio en 9:22
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CÓMO REFORMAR LA ESTRUCTURA POLÍTICA


Para la jerga política, la “chapa” es poseer un cargo de legislador o alto funcionario a nivel nacional, provincial o municipal. Esto se simboliza en la placa oficial del automóvil. Así se considera que, sin “chapa”, es muy difícil hacer política “realmente existente” aunque se trate de un militante con muchos años de experiencia y reconocida capacidad. ¿Qué pasará ahora con las “chapas”?En primer lugar, será necesario usarlas mejor. Los legisladores deben legislar y los que fueron elegidos para gestionar deben hacerlo. Por lo tanto los jefes políticos deben dedicarse de tiempo completo al armado de su partido y que los funcionarios públicos se dediquen a sus actividades específicas. En la práctica la cosa es distinta: los principales jefes políticos son gobernadores, ministros, intendentes y legisladores. Si bien la cuestión es compleja y hay muchos temas por resolver, lo importante es aceptar la contradicción y buscar formas de superarlas.
Publicado por Reinaldo José Enríquez Bavio en 9:31
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